¿Por qué algunos colores nos resultan evidentes y otros casi imposibles de percibir? ¿Vemos todos lo mismo cuando miramos el mundo? ¿Desde cuándo un color puede significar poder, peligro, pureza o exclusión? Historia del color se adentra en estas preguntas para explorar un fenómeno que damos por sentado y que, sin embargo, condiciona de forma profunda nuestra manera de percibir, pensar y organizar la realidad.
El color no es solo una cualidad de la luz ni un simple dato biológico. Es también el resultado de procesos culturales, decisiones técnicas y acuerdos sociales que han variado a lo largo del tiempo y del espacio. Percibir un color implica mecanismos fisiológicos complejos, pero también aprendizaje, lenguaje y memoria colectiva. De ahí que los colores no hayan significado siempre lo mismo ni hayan sido vistos de igual modo en todas las culturas.
A lo largo de la historia, el color ha estado estrechamente ligado al poder, al estatus y a la economía. Ha impulsado rutas comerciales, ha generado enormes beneficios y ha exigido un alto precio material y humano en su producción. Determinados tonos se reservaron a contextos muy concretos y su obtención implicó conocimientos técnicos, riesgos y desigualdades que rara vez resultan visibles a primera vista.
Juan Scaliter nos invita a mirar el color sin ingenuidad. A entenderlo no como un simple adorno del mundo, sino como una construcción cargada de historia y consecuencias. Porque el color no solo se ve: influye en lo que percibimos, en lo que valoramos y en la forma en que damos sentido a lo que nos rodea.