¿Qué ocurre cuando el pasado se utiliza para justificar el presente? ¿Hasta dónde puede llegar la reinterpretación de la historia cuando se convierte en una cuestión de poder?
«El arqueólogo de Hitler en España» aborda uno de los episodios más significativos del siglo XX europeo: el uso de la arqueología en los proyectos ideológicos del nazismo y el franquismo. En un contexto marcado por los nacionalismos y las crisis de identidad, el estudio de la Antigüedad dejó de ser una práctica académica neutral para integrarse en discursos orientados a legitimar determinadas visiones del mundo.
En España, ese proceso se articuló en torno a Julio Martínez Santa-Olalla, responsable de la arqueología oficial del régimen. Bajo su dirección, la actividad arqueológica quedó centralizada y subordinada a un proyecto que buscaba dar coherencia histórica a la idea de una España unitaria, católica y de raíces profundas.
Javier Ramos recorre algunos de los escenarios donde ese planteamiento se hizo visible: excavaciones en necrópolis visigodas, reinterpretaciones de piezas emblemáticas o expediciones al Sáhara, en las que el interés científico convivía con lecturas cargadas de intención. En ese mismo marco se inscriben episodios como la visita de Himmler a España o la apropiación de reliquias.
Un tiempo en el que el pasado no solo se estudia:
se selecciona, se interpreta y se utiliza.